Con el paso del tiempo es habitual que los aplacados de piedra adheridos originalmente con mortero, presenten problemas de desprendimiento. Este fenómeno se debe, principalmente, a la acción de los ciclos de hielo–deshielo, las variaciones térmicas y el envejecimiento natural de los materiales, lo cual puede derivar en un grave riesgo de desprendimiento.
Refuerzo mediante anclajes mecánicos
La solución más inmediata y segura consiste en reforzar la fijación de cada placa mediante la instalación de un mínimo de dos anclajes mecánicos, aunque el número final dependerá del peso de la pieza y de las cargas de viento a las que esté expuesta la fachada.
El sistema más habitual emplea tacos de alto rendimiento con homologación europea (marcado CE), por ejemplo, el TNUX con homologación europea ETA 14/0467, adecuado para todo tipo de material base: desde soportes macizos (como hormigón, ladrillo macizo u hormigón celular) hasta soportes huecos (como ladrillo perforado o hueco). Se recomienda el uso del taco de diámetro 10 mm.
En materiales sólidos, el anclaje se expande y se fija internamente en el elemento base. En cambio, en materiales huecos el taco se expande y, en presencia de una cavidad, se anuda sobre la cara interiores del ladrillo, garantizando así una fijación segura en cualquier tipo de material.

Proceso de instalación para rehabilitar aplacados de piedra
El procedimiento de rehabilitación o refuerzo de las placas se desarrolla en los siguientes pasos:
- Taladrado: se taladra la placa con una broca de Ø10 mm a la profundidad indicada en la ficha técnica y homologación europea.
- Avellanado: se realiza un avellanado de la cara del aplacado con una broca de mayor diámetro, para alojar completamente la cabeza del tornillo.
- Colocación del anclaje: se introduce el taco con el tornillo y se rosca el tornillo correspondiente.
- Sellado estético: una vez embutido el tornillo en la placa, se aplica una masilla de acabado (generalmente suministrada por el proveedor de la piedra) con una tonalidad idéntica a la del aplacado, de modo que el anclaje quede completamente disimulado.
Modelos recomendados para rehabilitar aplacados de piedra
Dentro de las distintas variantes disponibles, se recomiendan las siguientes versiones:
- TNUXA avellanado con tornillo cincado: en este caso se debe asegurar que no se produce ingesta de agua a través de la cabeza del tornillo o de la interfase aplacado / material base, que pudiera ocasionar la corrosión del tornillo.
- TNUXA4 avellanado con tornillo inoxidable A4 (AISI 316)
| TNUX A | TNUX A4 |
Selección de la longitud del anclaje
La longitud del anclaje dependerá del espesor del aplacado. De forma general, las medidas más utilizadas son:
- TNUX avellanado 10×80 mm, para aplacados con un espesor máximo de 10 mm.
- TNUX avellanado 10×100 mm, para aplacados con un espesor de 10 a 30 mm.
Estos valores representan las configuraciones más habituales en intervenciones de rehabilitación y refuerzo de fachadas con aplacados de fachada.

Última revisión: FAQ56 rev0